¿Alguna vez has sentido que tienes que verte bien todo el tiempo? No equivocarte, no decepcionar, no mostrar grietas. Tal vez no porque seas falso, sino porque un día te subiste a un pedestal... y ahora no sabes cómo bajarte sin que algo se rompa.
En este episodio hablamos de algo que pocos mencionan: la mayoría de las personas no se suben al pedestal por soberbia, se suben por miedo. Miedo a perder amor, respeto, o a ser vistos como ordinarios.
Te voy a compartir cuatro señales de que el pedestal está agotándote, el papel que juega la disonancia cognitiva cuando fallamos, y cinco formas de bajarte con dignidad... sin perder tu esencia.
Porque ser humano no es ser incoherente. Es ser capaz de mirarte cuando fallas y elegir reparar.
🎧 Escucha ahora y date permiso para ser visto sin el pedestal.