Iván Martín, de Magallanes VI, cuenta las decisiones que tomaron en pleno pánico de mercado para obtener los retornos que tiene.
Hace apenas dos meses, Iván Martín se sentó en el estudio de Tu Dinero Nunca Duerme con el IBEX cayendo un 5% en tiempo real. El socio director y fundador de Magallanes Value Investors mantuvo la calma y lanzó un mensaje que entonces podía sonar a tópico: momentos como ese eran una oportunidad, no una amenaza. Hoy, con los mercados europeos recuperados y el fondo Magallanes European marcando una rentabilidad del 15% desde aquellos mínimos, ha vuelto al programa para hacer balance.
"El diagnóstico que hicimos se ha demostrado", admite Martín con la serenidad característica de quien lleva años repitiendo el mismo mantra: comprar barato, mantener la calma y dejar que el tiempo trabaje. Lo que cambia cuando hay pánico en el mercado, explica, no es la filosofía sino la urgencia: las mismas empresas que antes resultaban atractivas aparecen de repente con descuentos del 15%, el 20% o incluso el 30%. El inversor que aguanta sin vender y tiene liquidez para comprar más sale reforzado. El que cede al instinto de protección y huye de la renta variable se pierde las primeras jornadas de rebote, que son precisamente las que explican gran parte de la rentabilidad acumulada a largo plazo.
En Magallanes no solo aguantaron. Incrementaron posiciones, y lo hicieron en sectores que a priori parecían los más expuestos: industriales, empresas de servicios petrolíferos y, sobre todo, químicas europeas. Esta última apuesta resultó ser la más sorprendente. Según la lógica convencional, una subida del precio de la energía debería hundir a los productores químicos europeos, cuyo principal coste de producción es precisamente el petróleo y el gas. Sin embargo, el conflicto tensionó también el suministro hacia Asia, restando competitividad a los productores chinos y beneficiando a las compañías europeas. El resultado: subidas de entre el 30% y el 40% en pocas semanas, a la altura de las petroleras.
"Casi nunca sabemos cuál va a ser el catalizador", reconoce Martín. "La certeza es que estás comprando muy barato." En el caso de Ventac, distribuidor químico de referencia en Europa y una de las principales posiciones del fondo, la tesis sigue intacta pese al rebote: la compañía cotiza todavía muy por debajo de su valor de reposición y Magallanes le ve un potencial adicional del 60-70%.
La otra cara de la gestión activa es saber cuándo recoger beneficios y rotar. Telecom Italia, que llegó a ser la primera posición del fondo, ha salido de la cartera tras doblar su valor. El dinero se ha reinvertido en ArcelorMittal y Venta, que han rebotado un 30% desde los mínimos pero, a juicio del equipo gestor, conservan aún un largo recorrido.
Sobre el mercado americano, Martín es más cauto. El S&P 500 ha absorbido la crisis casi sin cicatriz visible, pero el 80% de su rentabilidad la generan apenas diez valores. Cuando SpaceX, OpenAI y Anthropic salgan a bolsa —algo que Martín considera inminente— la concentración del índice pasará de diez a trece nombres controlando la mitad del peso total. "Si no es una burbuja, se le parece mucho", concluye. Y recuerda que el antídoto contra el FOMO no es perderse la fiesta, sino saber que hay otras mesas donde sentarse.