María José Navarro ha relatado en su 'Historia del Día' un insólito episodio ocurrido durante la reciente gala de los premios BAFTA.
En una noche a orillas del río Támesis, en Londres, el actor Robert Aramayo, nieto de un pescador de Ondarroa que emigró con 15 años, se alzaba con el galardón por su interpretación en la película 'Incontrolable'.
La película narra la vida de John Davison, un hombre con síndrome de Tourette que se encontraba en el propio patio de butacas. La organización ya había advertido que las situaciones de especial nerviosismo podían provocarle una pérdida de control, y así ocurrió. Cuando los presentadores anunciaban un premio, desde la platea se escuchó "negratas". Era Davison, sufriendo una crisis a causa de su enfermedad.
Ante el momento de confusión, el presentador de la noche, Adam Cunning, tuvo que intervenir para pedir disculpas y aclarar lo sucedido. "Es posible que esta noche hayan escuchado lenguaje fuerte y ofensivo", comenzó, ...