Fue una de las líderes de un grupo de época: Dóver. En un tiempo en el que ni estaba en la hoja de ruta de la industria musical (primeros de los noventa) que las mujeres tuvieran protagonismo en una banda de rock, ni que mucho menos lo liderasen, ellas fueron artífices de un éxito incontestable. Que ya compusieran y cantaran en inglés, les debió de romper la cabeza a más de uno. Diez años después de que la voz de Dóver se silenciara, Amparo Llanos, su letrista y guitarrista, reivindica aquella época y la de de ahora como traductora de parte de la correspondencia privada de una autora monumental como Jane Austin ("Sentido y sensibilidad"; "Orgullo y prejuicio" o, por ejemplo, "Persuasión") en un libro publicado por la editorial Renacimiento titulado "Afectuosamente suya, Jane Austin"