Trae el Tango incorporado en sus venas, su padre que tocaba el bandoneón fue el promotor para que, desde niño, se enamorara de nuestra música y sus instrumentos. Comenzó en el aprendizaje del bandoneón, hasta que las teclas de un piano porteño ‘lo llamaron a sus filas’ para que se decidiera por él y lo hiciera de manera magistral. Su carrera profesional la inició allá por los cincuenta, donde todavía quedaban compases fuertes de tango en el aire perfumado de Buenos Aires y nuestra música buscaba afanosamente renovarse con talentos jóvenes que empezaran a llenar algunos huecos de aquellos años dorados de los cuarenta, en algunos cabarets que todavía pisaban fuerte. Músico extraordinario, connotado pianista, gran compositor y director de orquesta que, además, acompañó a grandes voces de nuestra música ciudadana, de la talla del polaco Goyeneche, Héctor Mauré, Raúl Berón, Alba Solís, Susana Rinaldi y Néstor Fabián, entre otros grandes. Lo más extraordinario de presentar a este artista, es que hoy lo tenemos entre nosotros y sigue ‘despuntando el vicio’ tocando para deleite del mundo tanguero.